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viernes, 27 de abril de 2012

Los actos fallidos en el psicoanálisis


Se llama acto fallido a aquel acto que manifiesta una forma de expresión diferente y aún contraria a la intención original del sujeto. Puede ser en la acción, en el discurso verbal, o en un gesto. El término acto fallido fue introducido por Sigmund Freud ya en los inicios de sus conceptualizaciones teóricas. Podríamos preguntarnos qué es lo que está ocasionando este cortocircuito interno / externo, la respuesta según lo que Freud estudió, era que de alguna manera ese decir o hacer entraba en conflicto o interfería con algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes. Solo quedaba expuesto el fallo, el porqué era una tarea ardua y no siempre asequible a la conciencia. Tipos de actos fallidos

Seguidamente se relacionan las formas posibles en que se presentan estos actos fallidos: Lapsus de la lengua, o verbales (lapsus linguae), errores de escritura de la pluma o gráficos (lapsus calami), las "meteduras de pata", como se suelen llamar: donde uno dice algo a otro que si lo hubiese pensado probablemente no lo habría dicho, errores de lectura: es decir, se lee algo mal, olvidos: como el de un paraguas o alguna otra pertenencia en algún lugar, (otra casa, en el trabajo, etc.), extravíos: implica no recordar dónde guardamos algo, ya sea nuestro o de otro.

Es importante destacar que estos lapsus, que Freud enmarcó en su obra Psicopatología de la vida cotidiana, se producen con frecuencia en la vida corriente de todas las personas, incluyendo las que tienen salud psíquica, y también que no son producto de la casualidad o el descuido, sino que están movidos por un deseo inconsciente que no encontraría otra forma de aflorar a la conciencia que burlando de esta manera la censura interna que mantiene lo inconsciente oculto. El acto fallido, en síntesis, es una especie de traición que nos hace el inconsciente haciéndonos decir lo que conscientemente no queríamos decir, es decir, revelando un deseo o intención inconscientes. El yo siempre puede disculparse, tras un acto fallido, diciendo que no era eso lo que quería decir, pero siempre hay alguna verdad allí.

viernes, 20 de abril de 2012

Alan Sokal y la crítica a la posmodernidad y el relativismo


El profesor de Física de la Universidad de Nueva York y de Matemáticas en el University College de Londres, Alan Sokal, perpetró en 1996 una de las bromas más ingeniosas y punzantes en la revista: “Social Text”. “Social Text” es una reputada publicación de humanidades. Una publicación en la que participan intelectuales de alta talla. Que es leída por intelectuales, docentes, estudiantes y gente que intelectualmente está muy motivada. Sin embargo, Sokal logró colarles un artículo largo, denso y, en apariencia, muy erudito que, en realidad, era una sarta de tonterías sin sentido, lleno de ignorancia científica y de argumentación ilógica. El artículo fue alabado por muchos intelectuales. Obviamente, todos ellos, y también los responsables de “Social Text”, usaron sus palabras más gruesas para criticar el proceder de Sokal. Pero Sokal sólo pretendía evidenciar que entre las disciplinas de humanidades hay mucho pomposo que habla raro para fingir que piensa inteligentemente y, además, tiene la deshonestidad de introducir conceptos científicos (la mecánica cuántica es el favorito) sin tener la menor idea de lo que está diciendo. Sokal también dedicó un libro entero a evidenciar muchos de estos signos en textos de autores consagrados como Lacan: “Imposturas intelectuales”. Sokal cuenta en su libro todas las trampas que empleó; y además se dedica a destronar a una nueva colección de intelectuales aparentemente eruditos. También dedica un buen puñado de páginas a aclararnos qué demonios es la Verdad, la verdad, la objetividad, el método científico y demás. Cuando la gente afirma cosas como que la ciencia no puede explicarlo todo, que la ciencia dirá eso pero yo opino lo otro, que la ciencia no es la única verdad, que la verdad no es objetiva, que todo se puede discutir o es subjetivo y demás lugares comunes (generalmente de bar o de facultad de humanidades), generalmente la gente pone de manifiesto un cacao mental epistemológico que difícilmente puede aclararse. Sokal también argumenta lo pernicioso que resulta (sobre todo a nivel político) que crezca la idea del relativismo cultural o posmoderno del “todo vale”. No sólo porque no es así, sino porque resulta de todo punto irresponsable dar pábulo al pensamiento desiderativo, la superstición y la demagogia por encima de la evidencia, la lógica y la argumentación.

jueves, 12 de abril de 2012

Frantz Fanon y su legado filósofico para el estudio de las culturas oprimidas

Las ideas centrales de la visión de Fanon pueden resumirse más o menos en tres líneas o postulados siguientes: 1.- La absorción de culturas o ideologías dominantes por parte de los sometidos produce resultados patológicos, tanto a nivel social como individual. 2.- El reemplazo de formas discriminatorias de relación social es producto de la expresión de nuevas formas culturales y políticas que aparecen entre los subyugados. 3.- Esas formas político-culturales son la expresión de la esencia existencial de grupos marginados por la cultura dominante y produce inevitablemente una nueva humanidad. Solo la violencia puede liberar totalmente del legado de la subyugación, eliminando los sentimientos de inferioridad y produciendo una conciencia de control sobre el destino propio.
Esas ideas se han hecho comunes entre muchos, nutriendo, aunque no siempre en su totalidad o exclusivamente, movimientos tan diferentes como la Fracción del Ejército Rojo en Alemania y la comunidad cristiana pacifista en Iona (Escocia) que se define, entre otras cosas, como lucha cultural y políticamente contra el racismo.
Esas ideas contribuyeron a, entre otras, formar las percepciones básicas de desarrollos por un lado de académicos, tales como la psicología crítica y el poscolonialismo, y por el otro, sociales, tales como el movimiento por la igualdad de géneros sexuales (por ejemplo, el feminismo) y movimientos de liberación y renovación cultural en los pueblos africanos, latinoamericanos, palestinos, tamiles, afroamericanos, irlandeses. Recientemente, el movimiento sudafricano Abahlali base Mjondolo ha sido influenciado por sus percepciones. Notable entre esas influencias fue la que tuvo sobre tres de sus más conocidos lectores: Ernesto "Che" Guevara en América Latina, Steve Biko en Sudáfrica y Ali Shariati en Irán. Pero aún entre ellos esta influencia no fue una aplicación rígida a otras realidades.
Para Guevara, por ejemplo, la idea del hombre nuevo adquiere un significado derivado del socialismo y el papel de la violencia pasa de ser una expresión cultural popular a una herramienta que vanguardias utilizan casi como mecanismo terapéutico, a fin de producir ese cambio cultural. Esta aproximación paso a ser llamada foquismo o guevarismo
Shariati trató de revolucionar la interpretación del Islam, cuyos valores creía estaban siendo destruidos, por un lado, por concepciones degradantes de la vida producto de la sobrevaloracion de la tecnología y la ciencia, etc, en su mayoría provenientes de Europa, y, por el otro, por las concepciones petrificadas de los ulemas. Para él, la verdadera revolución será la consolidación del mundo unido de los creyentes (umma), lo que se logrará cuando los fieles adquieran una fe verdadera y se dediquen a Dios totalmente (llegando a ser el Hombre Nuevo o Muyahid), que den incluso la vida por sus ideales. Es importante entender que Shariti no está llamando aquí necesariamente a usar violencia física. El concepto islámico de Yihad es primordialmente de dedicación (lucha) en la vida personal, pero también de estar dispuesto a confrontar las desigualdades e injusticias (en el sentido de violaciones de la voluntad divina) donde se encuentren, incluso en el Islam mismo (o los países que se declaran islámicos) (ver Islamismo) La umma implicará el fin de toda contradicción e injusticia, en la medida que será, por decirlo así, la encarnación del dios monoteísta, el triunfo del bien y lo divino sobre el mal.
La violencia es entonces más que expresión cultural, expresión de fervor religioso, utilizada no tanto contra poderes coloniales, sino contra lo que se ve como élites asimilacionistas y corruptas, especialmente manifestaciones culturales occidentalizadas, tales como formas de vestir, estilos musicales, cine, etc. Junto a ello es común, en esta visión, afirmar que la democracia liberal es ajena a los valores culturales islámicos, proponiéndose en su lugar repúblicas islámicas.
Biko fue quizás quien se mantuvo más cerca de la concepción original. Frente al separatismo impuesto por el sistema de apartheid busco revitalizar los valores culturales y éticos de los oprimidos, empezando por crear la 'conciencia de ser negro' llegar a una (entonces nueva) concepción de lo que significa ser sudafricano. Y la violencia se ve como formas de resistencia, expresándose de maneras propias a los desposeídos o marginados: revalorización de formas culturales tradicionales (canciones, cuentos populares, etc) violencia contra sí mismos (desde huelgas de hambre a negación a prestar servicios) a violencia directa contra los asimilados y los opresores.