viernes, 1 de octubre de 2010

En EEUU los ateos y agnósticos saben más de religión que los creyentes


Los estadounidenses se consideran uno de los pueblos más religiosos del planeta pero una encuesta divulgada hoy indica que los ateos y los agnósticos se cuentan entre quienes más saben sobre credos.


A continuación les dejo un breve ensayo sobre este asunto:


LA SOSPECHA ATEA



Los ateos han acendrado el ámbito religioso. Antes de ser perniciosos, lo único que encuentro en sus textos es depuración y limpieza de las arbitrariedades de la religión. La sospecha atea de una anomalía religiosa, demuestra que allí no puede estar Dios. Que tras esa careta no puede ocultarse el rostro divino. El arma de los ateos es la sospecha. “Si Dios no es amor, no vale la pena que exista” escribió Henry Miller, para sentenciar, que cualquier otra forma diferente a esta, en que se presentará a la divinidad debería de rechazarse.
La gran mayoría de los ateos teóricos, derivan su negación de una careta falsa en que se presenta a Dios. El término ateo, proviene del adjetivo griego αθεος (atheos), que significaba ‘sin Dios’, siendo la partícula negativa ‘no’ o ‘sin’ y (theós): ‘Dios’ ¿Por qué deberíamos de amar a un dictador, a un déspota, a un malvado, o bien, a un sanguinario al cual le pertenece nuestra vida y dispone de ella a su discreción?. El miedo y el amor no son sinónimos, es imposible amar a alguien que nos hace daño; el amedrentamiento tarde o temprano origina insurrecciones. Hasta el siglo XVIII, el ateismo se redujo a singularidades específicas, Epicuro y Lucrecio, dan referencia de esto; en el siglo XIX, pasó a formar colectividades pero también reducidas, los librepensadores y los racionalistas son algunos de estos grupos selectos; pero en el siglo XX, paso de los grupos elites, a las masas, gracias a los movimientos políticos revolucionarios, un ejemplo de esto, es el caso del Socialismo.
* * *
El ateo dentro de la sociedades creyentes, la mayoría de la veces siempre es visto como apestado, esta visión, más que ser razonada, parte de una tradición en la que hemos sido educados. Nuestra fe religiosa, más que ser una convicción profunda y meditada, es parte de nuestra herencia educacional que nos dan nuestros padres y mentores. Los grandes ateos de la humanidad más que ser personas ingenuas o retrasadas, han sido hombres brillantes, verbigracia: Demócrito, Marx y Freud, estos hombres más que ser ignorantes o interdictos, han sido personas que han hecho aportaciones a la humanidad. Demócrito y el atomismo, Marx y el socialismo científico, Freud y el sicoanálisis. Esta clase de ateo, llamado teórico, más que preparar sus mísiles contra Dios, apuntan su disparo contra las caretas falsas de la divinidad. Su mira no es Dios mismo, sino los mitos de que se elaboran sobre él.
La sospecha atea presiente, y al presentir crítica, la mirada crítica termina derrumbando aquello que no es sostenible. Zeus y Poseidón eran mitos, La Santa Inquisición no era Dios, La “guerra santa” no es Dios, el legalismo de las iglesias no revelan a la divinidad, el poder económico y político del Vaticano tampoco es Jesucristo, la moral no es Dios, la panacea contra la muerte de la iglesias no demuestra la existencia de Dios. El origen y el principio de todo no confirma tampoco la existencia del mismo. “La religión es el opio del pueblo” criticó Karl Marx tras ver la explotación proletaria de la iglesia y la burguesía. Marx, descubrió que debajo de aquella careta no se encontraba Dios. El ateo más que ser un indeseable, es un espíritu agudo que se percata de las caretas falsas con que se pretende mostrar a Dios.
La lectura de los textos ateos, antes de hacernos perder la fe religiosa, nos ayuda a desengañarnos de aquellos errores que nos han infundido como Dios. A Dios no se le encuentra por la herencia que nos dejaron nuestros ascendientes, a él, no se le llega por medio de la tradición, el camino hacia él no es el del miedo, no es el de la moralina, no es el del las instituciones de poder “espiritual”. La sospecha atea, es una mirada crítica sobre lo que se presenta como divinidad.

4 comentarios:

  1. En México puedo especular que está por las mismas. Los creyentes son por herencia más que por convicción.

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  2. LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA DEBEN ORIENTAR LOS OBJETICOS DEL CURRICULÚM ESCOLAR LAICO. El reto es superar el nihilismo de la sociedad actual formulando un cristianismo que se pueda vivir y practicar, no en y desde lo religioso y lo sagrado, sino en y desde el humanismo secular laico, la pluralidad y el sincretismo resaltando la importancia genérica de Cristo y sus enseñanzas. Y para poder lograrlo tenemos que actualizar la teología, la cristología y la liturgia, enmarcadas en la doctrina y la teoría de la Trascendencia humana, conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Congruencia que da certidumbre a la unión inseparable entre la fe y la razón, enseñada parabolicamente por Cristo al ciego de nacimiento para disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad, haciendo un juicio justo de nuestras creencias (Juan IX, 39). http://www.servicioskoinonia.org/relat/344.htm. http://www.redescristianas.net/2010/09/27/ser-cristiano-en-nuestra-sociedad-plural-y-laicajose-m-castillo-teologo/
    http://www.scribd.com/doc/17143086/EXPLICACIÓN-CIENTÍFICA-DE-CRISTO-Y-SU–DOCTRINA–A-LA-LUZ-DE-LA-FILOSOFIA-CLASICA-Y-MODERNA-Y-EL-MISTICISMO-UNIVERSAL

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  3. Sí Rodolfo, creo que se tiene que vivir siendo un contemporáneo de nuestro tiempo. Actualizar lor problemas religiosos desde hoy. Quizá las lecturas de Levinas y Vattimo podrían ayudarnos a reflexionar estas cuestiones.

    Les doy el título de un libro de Vattimo: "El cristianismo depués de la cristiandad, por un cristianismo podmoderno"

    Saludos.

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